miércoles, 27 de febrero de 2013
Inducción
Esta habilidad puede ser brevemente
descrita como la manera en que un profesor inicia un nuevo tema. Es la forma en
que se "coloca la primera piedra" de la construcción del nuevo
conocimiento: es la manera en que el instructor logra que los participantes se
identifiquen con el nuevo material y se tornen receptivos hacia el tema.
La inducción puede favorecer el aprendizaje cuando se inicia un nuevo
curso, una clase o un nuevo tema dentro de ésta.
Comunicación verbal y no verbal
El objetivo de esta habilidad es sensibilizar a los instructores
respecto a la importancia de ser entendidos por sus participantes.
Esta habilidad abarca aspectos tales como velocidad al hablar. ,
Vocabulario, claridad en la pronunciación, modulación del tono, movimientos,
ademanes, gestos, etc. Todo ello con el fin de que el Instructor logre una
adecuada y eficiente comunicación con sus participantes.
Variación del estímulo
Si el Instructor varía su conducta, puede retener mejor la atención de
sus estudiantes en el salón de clase y favorecer el aprendizaje.
Esta variación en la conducta consiste en la habilidad con que el
Instructor hace uso de técnicas verbales y no verbales, tales como
desplazamientos del instructor, variaciones de la interacción, uso de pausas y
silencios, cambios en los canales sensoriales por los que él capa el material
impartido.
Formulación de preguntas
Refuerzo verbal y no verbal
El uso adecuado de formas de aceptación por parte del instructor
respecto al comportamiento de sus participantes puede mejorar los resultados
del proceso de aprendizaje. Esta habilidad permite al instructor desarrollar y
mejorar formas adecuadas de refuerzo que orienten y estimulen realmente a sus
participantes. El dominio de esta habilidad es importante no sólo para reforzar
la participación del participante en la clase, sino también para orientarlo
respecto a su desempeño a través del curso en exámenes, trabajos, etc.
Integración
Esta habilidad complementaria de la inducción, consiste en el modo como
un instructor ayuda a los estudiantes a percibir una visión de conjunto del
nuevo material impartido. Es la forma en que resume las ideas principales
vertidas en la clase y la eslabona con los conocimientos anteriores y
posteriores. Una buena integración debe proporcionar al estudiante la sensación
del haber completado algo.
Organización lógica
El material del curso y sus divisiones, secciones, temas, tópicos, etc.
Deben ser distribuidos y ordenados de tal manera que se puedan asimilar por
parte de los participantes. Para organizar lógicamente el material, es
indispensable establecer objetivos, tanto generales como específicos y
canalizar las actividades hacia esos fines, El instructor debe proveer marcos
de referencia para el material del curso que permitan a los estudiantes
determinar los alcances y limitaciones de las ideas por tratar.
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